Las zonas horarias oficiales pueden ser definidas geométricamente subdividiendo el esferoide de la Tierra en 24 líneas (secciones en forma de cuña), definidas por meridianos de 15° de longitud cada uno. El tiempo local en las zonas vecinas es entonces exactamente una hora diferente. Sin embargo, debido a cuestiones políticas y geográficas, se forman zonas irregulares para poder seguir los límites políticos o los cambios estacionales (como con el horario de verano), así como ser sujeto a la nueva definición debido a un cambio politítico ocasional.