Las flores negras que me diste un día,
nocturnalias tristes de tu gran amor,
como ilusiones de la vida mía
ya están marchitas de mortal dolor.
Junto a las cartas de las frases locas
que tu me escribías, las flores están;
hay dos unidas, cual nuestras bocas
de amor que se unían... ¡ya no se unen más!
Mi amor estaba así, como dormido;
cuando tú llegaste se despertó,
y entre las risas y los gemidos
de luz y gloria se iluminó.
nocturnalias tristes de tu gran amor,
como ilusiones de la vida mía
ya están marchitas de mortal dolor.
Junto a las cartas de las frases locas
que tu me escribías, las flores están;
hay dos unidas, cual nuestras bocas
de amor que se unían... ¡ya no se unen más!
Mi amor estaba así, como dormido;
cuando tú llegaste se despertó,
y entre las risas y los gemidos
de luz y gloria se iluminó.