Sabrán que soy el Entrerriano, que soy milonguero y provinciano, que soy también un poquito compadrito, y aguanto el tren de los guapos con taquitos.
Fué el Entrerriano un criollazo de nobleza e hidalguía, que captó la simpatía de todo el que lo trató.
| Mi apodo es El Entrerriano, y soy de aquellos tiempos heroicos del ayer, el de los patios del farol y el parral.
En el Barrio de San Telmo yo soy picaflor y afortunado en amor, un punto bravo pa'l chamuyo y el floreao, y buen amigo en cualquier ocasión.
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