El Choclo

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El Choclo
Por: Discepolo y Marambio Catán
 

 

Letra

Versión de Discepolo/Marambio Catán (1947)

Con este tango que es burlon y compadrito
se ato dos alas la ambicion de mi suburbio;
con este tango nacio el tango y como un grito
salio del sordido barrial buscando el cielo;
conjuro extraño de un amor hecho cadencia
que abrio caminos sin mas luz que la esperanza,
mezcla de rabia de dolor, de fe, de ausencia
llorando en la inocencia de un ritmo jugueton.

Por tu milagro de notas agoreras,
nacieron sin pensarlo, las paicas y las grelas,
luna en los charcos, canyengue en las caderas,
y un ansia fiera en la manera de querer...
Al evocarte...
tango querido.
siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
y oigo el rezongo de mi pasado ...
Hoy que no tengo...
mas a mi madre...
siento que llega en punta'e pie para besarme
cuando tu canto nace al son de un bandoneon.

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera
y en un 'perno'' mezclo a Paris con Puente Alsina.
Fuiste compadre del gavion y de la mina
y hasta comadre del bacan y la pebeta.
Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura
se hicieron voces al nacer con tu destino,
misa de faldas, querosen, tajo y cuchillo,
que ardio en los conventillos y ardio en mi corazon!

Al evocarte...
tango querido.
siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
y oigo el rezongo de mi pasado...

 


El 3 de noviembre de 1905, la selecta clientela del exclusivo "Restaurante Americano" se reunió, como era habitual, para escuchar al pianista Jose Luís Roncallo y su conjunto de orquesta clásica. Unos días antes, Angel Villoldo había mostrado a Roncallo la melodía de un Tango que él acababa de crear. Era lejos lo mejor que Villoldo había escrito, pero Roncallo se preocupó con la idea de tocar un Tango para la "creme de la creme" de la sociedad de Buenos Aires que cenaría en el Restaurante Americano.

Sinembargo, el sonido de la melodía, aún sin nombre, era tan irresistible que Roncallo decidió sacarlo disfrazandolo como un "danza criolla". Y así hizo durante aquella tranquila tarde del 3 de noviembre de 1905. El nombre había sido decidido por Villoldo, quién lo llamó "El Choclo", (la mazorca de maíz), porque "lo amé desde la primera nota, y para mí la mazorca de maíz es el ingrediente más rico del "puchero", una carne guisada con verduras... El puchero".

Un nombre apropiado para un Tango secreto que fue estrenado en un restaurante.