Campaneo a mi catrera y la encuentro desolada;
solo tengo de recuerdo el cuadrito que esta ahi;
pilchas viejas, unas flores y mi alma atormentada,
eso es todo lo que queda desde que se fue de aqui.
Una tarde más tristona que la pena que me aqueja,
arreglo su bagayito y amurado me dejo.
No le dije una palabra, ni un reproche, ni una queja,
la mire que se alejaba y pense... Todo acabo!
Si me viera estoy tan viejo,
tengo blanca la cabeza,
sera acaso la tristeza
de mi negra soledad?
O sera porque me cruzan
tan fuleros berretines
de andar por los cafétines
a buscar felicidad...